Causas de las adicciones
Las adicciones se pueden manifestar en síntomas como la ansiedad, el estrés, la irritabilidad y la falta de concentración cuando la persona se aleja de las redes sociales, así como una disminución de la calidad del sueño, falta de productividad y problemas interpersonales, que genera cosas como la depresión. La adicción a las redes sociales puede afectar la salud mental y emocional de la persona, por lo que es importante buscar ayuda profesional si se experimentan los sintomas ya mencionados
Entre las causas más reconocidas de la adicción a las redes sociales se encuentran la baja autoestima, la insatisfacción personal, la depresión o hiperactividad e, incluso, la falta de afecto, carencia que con frecuencia los adolescentes tratan de llenar con los famosos likes. De hecho, muchos jóvenes los buscan casi compulsivamente para experimentar una intensa —pero siempre breve— sensación de satisfacción que, sin embargo, puede ser contraproducente al hacerlos dependientes, a la larga, de la opinión de los demás.
El perfil mayoritario del adicto es el de un joven de entre 16 y 24 años. Los adolescentes son los que tienen mayor riesgo de caer en la adicción, según los expertos, por tres motivos fundamentales: su tendencia a la impulsividad, la necesidad de tener una influencia social amplia y expansiva y, finalmente, la necesidad de reafirmar la identidad de grupo.
Sherry Turkle, psicoanalista del Massachusetts Institute of Technology (MIT), ha investigado extensamente sobre el impacto de las redes sociales en las relaciones y afirma que estas debilitan los lazos humanos. En su libro Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other describe con detalle los impactos negativos de estar constantemente conectados, que paradójicamente trae consigo cierta sensación de soledad. Tal y como ella misma afirma “los lazos que formamos a través de Internet no son, al final, los lazos que unen, pero sí son los lazos que preocupan”.
Lo particular de las redes sociales, explican los expertos, es que el continuo uso de las mismas en los jóvenes también puede derivar en otros problemas como inseguridad, aislamiento de la vida real e interacciones cara a cara y la pérdida de la calidad de sueño.
